aceite de oliva

El plato equilibrado

Como buenos «Catacaldos» nos gusta disfrutar de la gastronomía, descubrir nuevos platos y novedades  pero también nos gusta cuidarnos. No somos partidarios de dietas restrictivas en las que casi todo está prohibido. Buscando una forma de alimentarnos saludablemente nos hemos dirigido a los profesionales expertos en alimentación y salud.

Después de una entrevista muy interesante con Fundación Alimentación Saludable, hemos aprendido mucho sobre una correcta alimentación. Agradecemos la sencillez y claridad con que nos han explicado en que consiste  “El Plato Equilibrado”.  Os lo contamos por su beneficio y utilidad.

Alimentarse bien es salud.

Y hacerlo de una manera adecuada es algo básico para alcanzar y mantener un estado óptimo de salud. De esta manera, la dieta cotidiana tiene que adaptarse a nuestras características vitales (edad, sexo, peso y estatura, actividad física, posibles patologías, lactancia, embarazo, gustos y aversiones, alergias o intolerancias, estado de la dentadura, etc.) para garantizarnos no solo un correcto estado nutricional sino también para que los factores de riesgo de ciertas enfermedades estén reducidos y podamos llevar a su máxima expresión la potencialidad escrita en nuestros propios genes.

Es decir: una buena alimentación es una herramienta  eficaz para vivir mejor y más felices durante más años reduciendo el riesgo de padecer diferentes patologías (enfermedades cardiovasculares, obesidad, etc.)

¿Cómo sería la alimentación adecuada?

Evidentemente, sería variada, equilibrada y adaptada a cada uno de nosotros. SEDCA ha emitido, desde hace tiempo, recomendaciones e indicaciones claras al respecto (Recomendaciones para una alimentación equilibrada; la “Rueda de los alimentos”).

SEDCA-rueda de los alimentos

Sin embargo, las condiciones actuales de vida hacen que para mucha gente en España sea complicado seguir este conjunto de recomendaciones saludables: la falta de tiempo, los horarios laborales, tener que cocinar para una persona sola, disponer de pocos recursos económicos… pueden dificultar el hacer la compra y disponer siempre de todas las materias primas básicas en la cocina, el cocinar dos platos y preparar un postre o, simplemente, que no nos apetezca lavar tanta loza y cubiertos.

De todos modos, comer bien y de forma nutritiva es perfectamente factible aunque tengamos poco tiempo y menos ganas. Para demostrarlo, hemos elaborado esta Guía de alimentación saludable y equilibrada en un solo plato.

 

¿Cómo se hace?

Tu plato equilibrado es un plato único que contiene:

 

  •  Una fuente de proteína
  •  Una hortaliza
  • Una fuente de carbohidratos
  •  Agua
  •  Fruta
  •  Aceite de oliva

 

Proteínas

Puede ser pescado, carne o una legumbre. Admite todas las preparaciones culinarias, pero como nos gustan las soluciones rápidas preferiremos la parrilla u otras que no nos compliquen demasiado (en el microondas, papillote, etc.)

Incluso podemos reciclar comida de ayer como hacían nuestras abuelas: la “ropa vieja” es un ejemplo perfecto si nos hemos preocupado de guardar garbanzos, repollo y un poco de pollo o carne del cocido. Cinco minutos en una sartén… y listo Tu plato equilibrado.

Solo tienes que usar tu imaginación para inventar platos únicos sabrosos y nutritivos.

 Hortalizas

Puede ser una ensalada, claro. Pero no todos los días porque, simplemente, necesitamos ingerir verduras cocinadas.

Así, podemos poner unas verduras a la plancha, un asado de pimientos, una escalibada, un pisto, un montón de espinacas a la crema, una menestra de verduras… muchas pueden estar preparadas con antelación o, sencillamente, podemos utilizarlas congeladas o en conserva.

 

Carbohidratos

Un día pueden servir las patatas fritas, pero en general preferiremos las patatas al horno con su piel o cocidas. Son carbohidratos la pasta o el arroz (mejor integrales).

También puede servir como fuente de carbohidratos un rebozado con el que hayamos preparado la carne o el pescado. Y en el ejemplo que poníamos de la ropa vieja, los garbanzos con el pollo cubren perfectamente ambos apartados: la proteína y el carbohidrato.

Asimismo, podemos optar por sacar el carbohidrato del plato y ponerlo a un lado en forma de pan (preferiblemente integral)

Agua

Será la bebida de elección.

Fruta                   

Es el postre perfecto. Si un día queremos un dulce… no pasa nada, pero tendrás que reducir los carbohidratos de Tu plato.

Y para aderezar y cocinar, por supuesto, aceite de oliva. Mejor si es virgen extra.

Y por supuesto, imprescindible actividad física, si no puede ser a diario, mínimo tres días en semana.

Nos ha parecido una formula sencilla y muy equilibrada para comer correctamente.

¿Cuéntanos cuales son tus trucos? ¿Eres fiel a determinados hábitos a la hora de comer? Estaremos encantados de que los compartas con todos nosotros.

Lomo de cerdo al vino tinto.

Después de una semana dedicada al mundo del vino, era lógico terminar con una receta con salsa de vino tinto.

En este tipo de recetas es importante el vino que utilicemos ya que su aroma será el responsable del sabor final.

Lomo de cerdo al vino tinto, una receta sencilla que dará como resultado un plato contundente lleno de matices y una carne jugosa.

Ingredientes:

  • 1 kg de lomo de cerdo.
  • 200 ml de vino tinto.
  • 250 ml de caldo de carne.
  • 1 cebolla.
  • 1 pimiento rojo.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1/2 puerro.
  • Pimienta negra molida
  • Aceite de Oliva Virgen y sal.

Preparación:

Sazonamos la carne con sal y pimienta. La doramos hasta sellarla. Reservamos.

Picamos la cebolla, los ajos, el pimiento y el puerro, lo pochamos en el aceite en el que hemos dorado la carne. Salpimentamos.

En cuanto la verdura empiece a tomar color agregamos el vino tinto. Cocinamos a fuego medio 10 minutos. Pasado el tiempo pasamos por la batidora hasta que se nos forme una salsa espesa de color rojizo.

Agregamos el caldo a la cazuela y volvemos a introducir la carne. Cocinamos durante 50 minutos más.

Pasado este tiempo, dejamos reposar la carne 20 minutos antes de cortarla en rodajas.

Podemos servirla con patatas asadas o puré de patata.

Seguro que conocéis diferentes recetas con salsa de vino ¿Cuál es vuestra preferida? ¿Utilizáis algún vino determinado?

Caldereta de cordero

Ahora que las temperaturas empiezan a descender es un buen momento para empezar a disfrutar de diferentes guisos. Uno de los más extendidos por nuestra geografía es la Caldereta de Cordero, con diferentes variantes según la zona geográfica.

En la caldereta, lo fundamental es el sabor de la carne intensificado por las diferentes hierbas aromáticas que se usan.

Este tipo de platos  mejoran su sabor si se deja de un día para otro, por lo que es una buena solución para llevar en ”táper” al colegio o trabajo.

Ingredientes:

1 Kg de carne de cordero troceada (paletilla de cordero con costillar)

1 cebolla

2 zanahorias

2 tomates

½ pimiento rojo

3 dientes de ajo y 1 hoja de laurel

Pimentón de la Vera, hierbas aromáticas (tomillo, romero…) al gusto

Perejil.

200 ml de vino blanco.

Preparación:

En una cazuela (preferiblemente de barro) ponemos aceite de Oliva Virgen. Sazonamos la carne y doramos. Retiramos los trozos de cordero y reservamos.

En el mismo aceite, sofreímos la cebolla y el pimiento cortados de trozos. Cuando se ablanden (2 minutos) añadimos las zanahorias (cortadas en rodajas), el laurel, las hierbas aromáticas, el perejil y un poco de pimentón (1/2 cucharadita). Mezclamos bien e incorporamos el tomate (pelado, muy picado y sin semillas). Removemos y dejamos a fuego lento hasta que se evapore el líquido.

Es el momento de poner los trozos de cordero en la cazuela junto con el vino. Mezclamos bien y damos un hervor de 2 minutos. Cubrimos con agua o caldo (200 ml) y dejamos cocer a fuego lento.

Mientras, pelamos y lavamos las patatas, las cortamos en cuadrados y añadimos a la cazuela.

Dejamos cocer entre 35/40 minutos, hasta que la carne esté tierna. Apagamos el fuego, espolvoreamos perejil y dejamos reposar 1 hora para que se mezclen bien los sabores y el aroma nos envuelva.

Las patatas son optativas y si preparamos la receta para el día siguiente es mejor no añadirlas. Podemos, en ese caso, acompañar la caldereta de arroz o patatas fritas preparadas en el momento de consumir.

Seguro que después de leer la receta ya estáis salivando, no perdáis el tiempo y comprar ahora mismo la carne de cordero (www.carnesmoran.com) para disfrutar el fin de semana de una deliciosa “Caldereta de Cordero”.

¿Cómo la preparáis vosotros? ¿Con patatas? ¿Dónde habéis tomado la caldereta más especial que recordáis?

Ensalada de Couscús

Este plato, también conocido como Tabulé, es un ejemplo claro de “receta que nos une” a los países del Mediterráneo pues sus ingredientes son básicos en nuestras culturas, un cereal, verduras y cítrico así como el toque aromático de la menta o hierbabuena.

Esta receta no ofrece ninguna dificultad en su elaboración y nos permite variar los ingredientes según gusto.

Ingredientes:

  • 150 gr. Couscús
  •  150 ml. de agua.
  • Un pepino.
  •  Una cebolla mediana.
  • Pimiento verde
  • Pimiento rojo
  • Tomates cherry.
  • Aceitunas negras.
  • Maíz dulce en conserva.
  • Hojas de menta o hierbabuena.
  •  Zumo de dos limones.
  • Aceite y sal.

 

Preparación:

Ponemos a cocer el agua con un poco de sal y aceite, la cantidad que indicamos es la más frecuente pero conviene consultar las indicaciones del fabricante. Cuando comience a hervir añadimos el couscús, apagamos el fuego, tapamos el recipiente y dejamos reposar 5 minutos.

Mientras se realiza este proceso, vamos cortamos la cebolla y los pimientos en cuadrados, los tomates al medio. Por supuesto que podemos utilizar estos ingredientes en crudo pero a  nosotros nos gusta saltearlos con un poco de aceite 2 minutos. De esta forma intensificaremos los aromas y la textura será más suave.

Lavamos y cortamos el pepino también en cuadrados, si no os gusta el pepino podéis utilizar calabacín que saltearemos junto con las demás verduras (no así el pepino). Dejamos templar.

Una vez pasados los cinco minutos de reposo del couscús, lo ponemos a una ensaladera, mezclamos con 2 cucharadas de aceite de oliva.

Añadimos las verduras, el pepino, el maíz, las aceitunas.

Hacemos una mezcla con el zumo de limón, 2 cucharas de aceite y la hierbabuena picada, aderezamos la ensalada.

Puedes servirla recién hecha (templada) o puedes dejarla reposar en el frigorífico 1 hora.

¿Qué os ha parecido esta versión de la ensalada de Couscús? ¿Dispuestos a probarla?

¿Ya la conocías? ¿Dónde la has comido?

Hay recetas de couscús con cordero, pollo…¡¡las iremos viendo!!

Paella de Marisco

La paella es un plato de gran tradición en nuestra gastronomía, perfecto para reuniones familiares y gusta por igual a grandes y peques.
Las posibilidades son muchas: mixta, de pollo, de verduras, de marisco….y las formas de cocinado también son muy variadas, ¡¡todos tenemos nuestro truco!! Y siempre… ¡La nuestra es la mejor!
Hemos decidido empezar por la Paella de Marisco y esta es nuestra versión.

Ingredientes:

  •  400 gramos de arroz bomba.
  •  12 langostinos + 4 para el caldo
  •  12 almejas.
  •  8 mejillones.
  •  Un calamar en anillas.
  •  1 litro 1/2 de caldo de pescado y marisco.
  •  1 cebolla, 1 diente de ajo y 2 hoja de laurel.
  •  2 tomates, ½ pimiento rojo, ½ pimiento verde.
  •  100 gr de guisantes (se puede añadir, también, judías verdes cocidas)
  •  50 mililitros de vino blanco
  •  Azafrán, pimentón dulce.
  •  Aceite de oliva y sal.

Preparación:
El caldo lo hacemos con 4 langostinos, merluza, rape… ½ cebolla, 2 hojas laurel, sal y un chorro de aceite.
Cocer durante 35 minutos. Tritura y colar. Mantenlo caliente.
¡Empezamos con la paella!
Ponemos la paellera al fuego con un poco de aceite, cuando esté caliente hacemos los langostino vuelta y vuelta. Reservamos.
Picamos el diente de ajo, un poco de cebolla y el pimiento en daditos muy pequeños. Rallamos los tomates. Dejamos hacer el sofrito a fuego lento.
Limpiamos las almejas y los mejillones. Los damos un pequeño hervor en agua con sal. Reservamos.
¡Volvemos al sofrito! añadimos los guisante, la hoja de laurel. Dejamos hacer 5 minutos. Incorporamos el calamar, mezclamos bien y ponemos el vino. Damos un hervor y es el momento de añadir el arroz, mezclar bien y dejar que se impregne de todos los ingredientes.
Incorporamos las almejas, el caldo, el azafrán y el pimentón. Dejar cocer 10 minutos. Añadir los mejillones, tapar. Después de 2 minutos de cocción apagar el fuego, añadir los langostinos y dejar reposar tapado 10 minutos.

¡¡Listo para disfrutar!!

Esta es nuestra receta pero estamos seguros que, tú, tienes tu propia forma de preparación. Cuéntanos, comparte tu receta.
¿Os gusta de marisco o sois más de pollo? ¿Quizás solo de verduras?

Ensalada Templada de Perdiz Escabechada

Después del post sobre escabechados ya estamos preparados para preparar unas deliciosas perdices (la misma receta sirve para codornices) y posteriormente una exquisita ensalada templada.

Para escabechar  2 perdices

Ingredientes:

  • 2 cebollas grandes
  • 1 zanahoria
  • 2 hojas de laurel
  • 10 granos de pimienta
  • Un poco de harina
  • 1 taza y media de aceite de oliva virgen extra
  • ⅔ taza de vinagre de Jerez
  • 1 taza y media de agua
  • ½ cabeza de ajos
  • Sal y pimienta molida
  • Un poco de tomillo
  • Un poco de perejil

Preparación:

Normalmente las perdices  las venden sin vísceras  y sin cabeza.

Las lavamos con agua fría y secamos bien

Salpimentamos y espolvoreamos un poco de harina por encima.

Ponemos en una sartén el aceite de oliva. Freímos un par de ajos. Cuando estén fritos retirarlos a un mortero. En el mismo aceite doramos las codornices y pasamos a una cacerola en la que añadimos la cebolla cruda cortada en rodajas, la zanahoria pelada y cortada en rodajas, la media cabeza de ajos enteros, el laurel, el tomillo y los granos de pimienta sin machacar y echamos el aceite de freírlas.

Machacamos en el mortero los ajos fritos y el perejil. Añadimos el vinagre. Damos vueltas y vertemos todo a la cacerola junto con el agua.

Dejamos cocer unos 25/30 minutos. Sacamos las perdices y dejamos reducir un poco la salsa. Sacamos parte de la cebolla y, con un poco de salsa, pasamos con la batidora. Volvemos a añadir. Dejar templar la salsa con las perdices.

Y con esta receta podemos preparar una ensalada templada de perdiz:

Sobre una cama de escarola  ponemos tomates Cherry cortados al medio, aceitunas negras y granada (si no es época podemos añadir unos frutos rojos). Sobre todos estos ingredientes pondremos 1/2 perdiz escabechada.

Regamos con un poco de la salsa del escabechado.

¡¡¡Mmmm deliciosa!!!

¿Ya habéis hecho algún tipo de escabechado? Os animamos a que preparéis esta estupenda receta y nos contéis el resultado.

¡¡Esperamos vuestros comentarios!!

Como hacer escabeche casero

¿Os apetecen sardinas, mejillones, bonito, perdices, codornices, faisán, berenjenas…. en ESCABECHE?

Un auténtico manjar para disfrutar no solo en verano. Hoy vamos a descubrir lo sencillo y practico que es hacerlo en casa y seguro que como buenos catacaldos disfrutamos en el proceso.

El escabeche, básicamente, es un método de conservación en vinagre.

Sus orígenes nos remontan a la antigua Persia, poco a poco se extendió por los países del Mediterráneo siendo en España donde más arraigo y desarrollo alcanzó entre todas las clases sociales, apareciendo recetas en textos del siglo XIV. Una tradición tan extendida que en los recetarios internacionales aparece como un proceso de cocinado y conservación de los alimentos genuinamente español.

Este es el momento de las dudas ¿Cómo se prepara el escabeche? ¿Cuáles son los ingredientes? ¡Tranquilos! Rápidamente aclaramos todas las dudas y veréis lo sencillo que resulta.

En sus orígenes se utilizaba para conservar, sobre todo, pescados. En la actualidad se preparan pescados (sobre todo azules ya que se vuelven más suaves y aromáticos), aves, caza menor y algunas verduras.

Los ingredientes básicos son: vinagre, aceite, vino blanco, hierbas aromáticas (principalmente laurel, ajo, tomillo, orégano, granos de pimienta…) En algunas recetas (especialmente  antiguas) se utiliza pimentón o azafrán.

Posibilidades hay muchas, nosotros vamos a ver la preparación básica.

La proporción de los ingredientes será dos partes de aceite, una de vinagre y una de vino

Antes de empezar el escabechado, propiamente dicho, tenemos que cocinar el alimento. Lo mejor es hacerlo a la plancha, pero aquellos que se pueden romper o desmigar con facilidad (truchas, bonito…) los pasaremos por harina y los freiremos.

En una cazuela ponemos el aceite y doramos los ajos, añadimos cebolla y zanahoria (opcional), dejamos pochar 5 minutos. Se incorpora el vinagre,  el vino y las especies. Damos un hervor. Ponemos el producto que queramos escabechar y salamos. Dejamos cocer 15 minutos, para piezas pequeñas (mejillones) con 10 minutos será suficiente.

No conviene dejarlo mucho tiempo para que no se evapore, en exceso, el vino y el vinagre.

Retiramos las hortalizas (cebolla y zanahoria) y dejamos enfriar.

Un escabeche casero podemos conservarlo 6/7 días en un recipiente cerrado pero si queremos hacer cantidad y conservarlo durante varios meses en la nevera debemos esterilizar el escabeche antes. Ponemos el escabechado en un bote que cierre herméticamente y llenamos de líquido hasta arriba. Lo cocemos al baño María (cubierto de agua) unos 20 minutos.

Como hemos visto hacer un escabechado en casa no es difícil y no nos lleva mucho tiempo. Nos permite disfrutar de la preparación durante días o meses (si lo esterilizamos).

¿Qué os parece? ¿Fácil? Ya sabéis que podéis consultarnos vuestras dudas.

¿Cuál es vuestro escabechado preferido?

El viernes publicaremos una deliciosa receta que estamos seguros que os va a gustar.

¡¡Nos leemos!!

Prepárate para una deliciosa fusión de pollo y langostinos

Mar y Montaña

Pollo con langostinos (o gambas)

Ingredientes: (4 personas)

  • Un pollo (troceado)
  • 3 langostinos por persona o 6 gambas
  • Una cebolla mediana
  • 2 tomates rojos y grandes
  • Una copa de coñac
  • 500/600 ml de caldo de pescado
  • Aceite, sal y pimienta

Para la picada:

  • Una rebanada de pan del día anterior
  • Almendras (12 almendras)
  • Un puñado de piñones
  • 2 dientes de ajo

Preparación

En una cazuela, mucho mejor de barro (que en Carnes Morán  somos muy pro-pueblo), con aceite, salteamos los langostinos o gambas. Reservamos.

En el mismo aceite, doramos los ingredientes de la picada, el pan (desmenuzado), las almendras, los piñones y los ajos, todos picados finamente. Reservamos

Salpimentamos los trozos de pollo, los doramos en la cazuela. Reservamos.

En la misma cazuela, ponemos la cebolla picada finamente y la  dejamos  pochar, añadimos el tomate triturado. Salpimentamos. Dejamos hacer (15 minutos).

Mientras, machacamos la picada en el mortero y añadimos la copa de coñac, lo mezclamos bien.

Cuando el sofrito del tomate esté casi listo echaremos el pollo y la picada con el coñac y lo dejaremos unos minutos a fuego fuerte para que se evapore el alcohol.

Cubrimos el pollo con el caldo de pescado y lo dejamos cocer durante 40 minutos (si durante la cocción observamos que se va secando se puede añadir más caldo pero no debemos olvidar que la salsa, gracias al majado, quedará espesa y muy sabrosa), pasado este tiempo comprobamos el punto  de sal y añadimos los langostinos. Damos el último hervor (5 minutos) y apagamos el fuego. Lo dejamos reposar.

Y…¡¡ listo!!

¡¡Súper fácil!! ¿Preparados para hacerla este fin de semana?

Si tenéis dudas ya sabéis que estamos encantados de ayudaros y por supuesto, felices de que compartáis en nuestro Facebook  vuestras experiencias.

¡Hasta pronto Catacaldos!

Barbacoa a pleno rendimiento

Algo que parece tan actual y moderno realmente viene de antiguo, desde que el hombre, una vez descubierto el fuego, sintió la necesidad de asar sus alimentos especialmente la carne.

Existen textos en los que se describe que los primeros indígenas con los que tuvo contacto Cristóbal Colón, en la isla de La Española, utilizaban madera verde para cocer la carne de una manera más lenta, sin exponerse directamente al fuego.

Sin necesidad de retroceder tanto en el tiempo y basándonos en tradiciones más actuales os dejamos unos consejos sencillos y claros que os permitirán, si los unís a productos de calidad, triunfar en vuestra próxima barbacoa:

– Imprescindible sacar la carne de la nevera 2 horas antes.
– No empezar a cocinar hasta que el carbón y la leña (mejor de encina) se hagan brasas y estén sin llama.

– Si añadimos un puñado de sal gorda a las brasas, habrá menos humos y se consumirán más lentamente.  Si ponemos unas ramitas de plantas aromáticas: tomillo, romero… le daremos un toque especial a la carne.

– Si la barbacoa tiene la rejilla fija, un truco consiste en acumular las brasas en tres alturas progresivas, dejando así una zona lateral con menos brasas (menos calor) donde iremos colocando las piezas que deseemos conservar calientes y que no se cocinen en exceso.  Si pasamos  los alimentos de la zona de más calor a la de menos conseguiremos un asado más uniforme, evitando que se queden crudos o se quemen por un calor excesivo.

– El orden también es importante. Primero, cuando el calor es más intenso, colocaremos sobre las brasas las piezas más pequeñas, que necesiten menos cocinado, como salchichas, chorizos, hamburguesas y cortes pequeños de carnes, chuletitas de cordero. Cuando el calor disminuya es el momento de asar el resto de piezas, como entrecots, chuletón, costillas y carne con hueso en general. Estas piezas se asan mejor a temperaturas más bajas y lentamente.

– No pinchar los alimentos para que no pierdan sus jugos

– Siempre se salará al final utilizando sal gorda o en escamas

La materia prima es fundamental, por ello es mejor acudir a nuestro carnicero de confianza que nos asesorará sobre los productos, los cortes y las piezas más adecuadas.

Como expertos en carne de  vacuno, en “Carnes Morán” os recomendamos, tira de costilla o churrasco de ternera (corresponde con el corte argentino que se llama “asado de tira”). Las piezas más valoradas son el solomillo, el chuletón y el entrecot. Últimamente, también ganan adeptos  cortes típicos argentinos como la entraña y el vacío, más baratos que los anteriores y también muy tiernos y jugosos.

La carne de cerdo es la reina de la barbacoa si tenemos un presupuesto ajustado. Desde “Carnes Morán”  os recomendamos,  el costillar y la panceta de cerdo blanco, el secreto y la presa de cerdo Ibérico. Evitaremos los cortes menos grasos como el solomillo y el lomo.

Por supuesto, chorizos criollos blancos y chorizos frescos, morcillas, salchichas frescas y chistorra son imprescindibles en cualquier barbacoa que se precie.

Si nos decidimos por la carne de cordero las chuletas ya sean del costillar como las de pierna son perfectas.  Si el tipo de barbacoa nos lo permite se puede asar el cordero por medios o entero en “espeto”  (un palo de da vueltas sobre el fuego)

Si queréis incluir carne de pollo, los cuartos traseros son los más adecuados junto con las alitas.

En “Carnes Morán” encontraras asesoramiento, variedad y calidad. Estaremos encantados de informarte de las piezas y cortes más adecuados

¡No os olvidéis de las brochetas y pinchos variados!

Y…como no solo de carne vive el hombre, también os damos algunas recomendaciones sobre pescados y mariscos:

Para barbacoas con el pescado como protagonista es mejor utilizar una parrilla doble que permite darle la vuelta evitando que se rompa.

Las sardinas son las reinas de la barbacoa de pescado  pero también podemos asar lubinas, bonito, salmón, truchas y brochetas de pescado y marisco.

Si nos decantamos por los mariscos, los más sabrosos son las gambas, los langostinos, la langosta y las cigalas. Es recomendable colocarlas  directamente en la parrilla con un toque de aceite de oliva y  jugo de limón con una pequeña cantidad de sal gorda. En unos pocos minutos tendremos una estupenda mariscada.

Y por supuesto el complemento perfecto, además de las ensaladas, serían unas verduras a la brasa.

Se puede dejar un lado de la parrilla libre para ir asando las diferentes verduras. La berenjena y el calabacín podemos cortarlos a lo largo (por el medio) y pincelarlos con aceite. Los tomates se pueden asar enteros o cortados a la mitad. Los pimientos rojos o verdes se pondrán en la parrilla enteros. Para el final dejaremos verduras como las endivias y espárragos pues necesitan muy poco tiempo de asado.

Estamos convencidos de que, con estas recomendaciones y los excelentes productos de “Carnes Morán” estáis más que preparados para disfrutar de una estupenda barbacoa.

Como buenos catacaldos, seguro que ya os habéis estrenado en esta actividad. ¿Cuál ha sido vuestra barbacoa más divertida? ¿Cuál, la que salió todo al revés?  ¿Esa en la que, o se asaba todo en exceso o se quedaba crudo?…no dejéis de compartir con nosotros vuestras experiencias.

¿Al mar o a la montaña?

Pero, ¿a dónde nos vamos? ¿al mar o a la montaña? ¡Qué difícil elección! Todo dependerá de tus gustos, circunstancias y preferencias. Aunque…¿por qué escoger, cuando se puede tener todo?

Cuando hablamos de mar y montaña en gastronomía podemos tenerlo todo: productos del mar, del campo y de la huerta ¡en un mismo plato!

Si exploramos un poco en sus orígenes descubriremos que, tienen un punto en común: los países del Mediterráneo y por supuesto la dieta Mediterránea, donde la pesca y la caza se alían como medio de subsistencia.

En épocas de escasez se recogían moluscos y peces en el mar, se cazaban conejos y en muchas granjas eran afortunados por criar cerdos. Se unían todos estos ingredientes junto con verduras de las huertas y cereales como el arroz consiguiendo platos muy completos. ¡Esto es una demostración de que el ingenio se agudiza en momentos de dificultad!

Como resultado de la necesidad, surgió una gran tradición de mezclar ingredientes del mar y la montaña que ha llegado hasta nuestros días en forma de deliciosos arroces de pollo o conejo con diferentes crustáceos y verduras.

“Arroz meloso con pollo y marisco”

Es en Cataluña donde este tipo de platos populares ha alcanzado su máximo exponente.

Las combinaciones más frecuentes son carnes (pollo o conejo) con crustáceos y cefalópodos (langosta, gamba, sepia, calamar…) Se cuecen a fuego lento y en cazuela de barro consiguiendo una salsa para “mojar pan” mientras disfrutamos de…

Albóndigas con sepia, pollo con cigalas y butifarra, pato con langostinos, pollo con gambas….

En las recetas de mar y montaña todos los ingredientes tienen su importancia. Una correcta combinación de los productos nos dará un equilibrio de sabores y con un buen sofrito y majada conseguiremos una excelente salsa.

Os facilitamos un par de trucos básicos para que consigáis una salsa de “rechupete”:

– El secreto está en cocinar a fuego lento, dorando lentamente los ajos picados, el pan desmenuzado, las almendras y los piñones, también picados. Retiramos y en el mismo aceite se pocha la cebolla, cuando se ablande se añade el tomate y chup, chup….lentamente 20 minutos. En un mortero se maja la mezcla de piñones, almendras, pan y ajos, antes de incorpóralos a la salsa. Esta mezcla es la que dará consistencia y espesor.

– Y por supuesto, no debemos olvidar que a la hora de añadir vino a la preparación “no todo vale”. El aroma impregna la preparación. Así que para estas recetas de sabores intensos nada mejor que un buen coñac. Por favor, hemos dicho…¡¡BUEN COÑAC!!

Ya sabemos que sólo estos sencillos trucos no son suficientes para que os pongáis el delantal y plenos de ilusión os lancéis a cocinar, así que ¡¡estad atentos al viernes!! No os dejamos solos, llegaremos con una receta de mar y montaña, sencilla y detallada para que triunféis y disfrutéis.

¡¡Qué afortunados somos todos “LOS CATACALDOS”, no tenemos que escoger, lo tenemos todo en un solo plato!!

Recordad que nos encanta conocer vuestra opinión y sugerencias así que no os cortéis y contadnos que os parecen las mezclas mar y montaña.

¡¡¡Al rico ceviche!!!

¡¡¡Al rico Ceviche!!!

Hace mucho calor, es verdad, no dejamos de oírlo… pero seamos positivos, ¡por fin ha llegado el esperado verano! Los días se alargan y nos volvemos más activos deseando compartir buenos momentos en terrazas, escapadas de fin de semana al campo, o la playa, refrescarnos en la piscina… Los conciertos se multiplican y nos gustaría poder estar en todos y por fin….¡¡Las vacaciones!!

Además de todo esto, en esta época del año nos gusta saborear platos refrescantes y jugosos como el que ya es de sobra conocido por todos: El ceviche peruano. Podemos decir que este plato ha traspasado sus fronteras y ya es una delicia universal.

El cebiche, ceviche, sebiche o seviche, cuatro formas diferentes de denominar un mismo plato  y diferentes versiones de preparación según el país latinoamericano del litoral como Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y Perú, en este último se lo considera como patrimonio cultural.

Su origen está en los pueblos del litoral donde era fácil conseguir pescado y para que se conservara se desmenuzaba y se maceraba en un principio con naranja amarga y más tarde con limón o lima.

Hay diferentes versiones sobre el origen de su nombre, las dos más extendidas son…

– Cebiche vendría de la palabra «cebo» que quiere decir tozo pequeño

– Cebiche o seviche, al igual que el escabeche, sería un arabismo (saqbache) que se instauró en la costa occidental América del Sur.

Básicamente el ceviche del Perú son trozos de diferentes pescados o mariscos, cebolla y jugo de limón o lima. Las posibilidades son múltiples: ceviche de pescado, camarones, langostinos, pulpo, ostras, atún…

Si nos animamos a hacerlo es imprescindible tener en cuenta que:

– El pescado o marisco debe de ser muy fresco y por razones sanitarias conviene congelarlo previamente.

– Se deben utilizar los mejores pescados blancos, ya sea dorada, corvina, lubina, lenguado…

– Se lamina el pescado en tiras muy finas y se añade la sal.

– Se utiliza ají peruano para dar el toque picante, cebolla morada y cilantro fresco.

– Por último se añade el cítrico. No exprimir las limas o limones mejor “estrujar” para evitar el amargor de la parte blanca.

No hay que tener miedo a la hora de añadir estos ingredientes, «el peruano juega mucho al límite con lo salado, lo ácido y lo picante».

Si eres de los que te gusta lanzarte a nuevos descubrimientos y mejor en buena compañía, te animamos a participar en este original taller que se celebra el Madrid el jueves 22 de este mes de Junio.

Vamos, aun estas a tiempo, ¡¡anímate!!

https://cervezacorona.es/casa-corona/actividad/taller-de-ceviche/147

Si no puedes ir al taller, te ayudamos a hacer tus “pinitos” en casa con esta receta:

Cebiche peruano de pescado

Ingredientes:

2 kl de filetes de pescado fresco y de la mejor calidad (corvina, dorada, lenguado…)

1 cebolla morada, cortada en rodajas bien finas (juliana)

1 taza de jugo de lima o  limón recién exprimido,

1-2 ajíes amarillos o habaneros, cortados por la mitad, sin semillas y desvenados

2-3 ramitas de cilantro fresco

Sal al gusto

Cilantro finamente picado al gusto

Guarniciones para acompañar al cebiche:

Hojas de lechuga

Maíz tostado o maíz, sancochado

Chifles de plátano verde

Ají picadito o en rodajitas – opcional y al gusto

Aceite de oliva al gusto

Preparación

Cortar el pescado en cubos pequeños o láminas, ponerlos en un recipiente de vidrio. Cubrir el pescado con agua bien fría y 1 cucharada de sal, tapar y poner en el frigorífico.

Mientras se corta la cebolla y se extrae el jugo de las limas

Frotar las rodajas de cebolla con 1/2 cucharada de sal y enjuagar con agua fría.

Enjuagar el pescado para eliminar la sal.

Poner el pescado, la mitad de las rodajas de cebolla, las ramas de cilantro, y los ajíes en un recipiente de vidrio y añadir el jugo de limón. Espolvorear con un poco de sal. Para minimizar la acidez del limón se puede agregar unos cubitos de hielo a la mezcla.

Cubrir y refrigerar durante unos 5-15 minutos o hasta que el pescado empiece a blanquearse.

Retire las ramitas de cilantro y los ajíes de la mezcla del cebiche. Pruebe el cebiche de pescado y rectifique la sal si es necesario.

Para servir ponga el cebiche en cada plato o bol, agregue un poco de las rodajas de cebolla, el cilantro picado, y aji picadito al gusto.

Sirva inmediatamente con su elección de guarniciones.

Esperamos que si te animas al taller o a  prepararlo en casa nos cuentes cómo te fue.

Y si eres de disfrutar de este plato con frecuencia… ¿recuerdas la primera vez que lo probaste? ¿Dónde fue? ¿Las sensaciones de su textura y sabores?  ¿Te pareció muy picante?

¡¡No dejes de compartir con todos nosotros tus experiencias!!

Salmorejo, de un plato de subsistencia a un plato insustituible en nuestra tradición gastronómica

El salmorejo es un plato refrescante propio del verano, pero en sus orígenes era un plato de subsistencia, “de pobres”. Consistía en triturar mezclas de pan y cereales con ajo y sal. En la época de los romanos se añadió el vinagre y el aceite. Recibía el nombre de Salmoretum: Sal y moretum (mortarium/mortero). Los más afortunados añadían al salmoretum algo de carne.

Con la llegada del tomate de América dimos un paso más hacia el Salmorejo actual.

Estamos seguros que, a estas alturas y con el calor que estamos pasando, ya os va apeteciendo algo fresquito y sabroso, os dejamos la receta:

 

Salmorejo

Ingredientes (4 personas)

. 1 Kilo de tomates

. 200 gr de pan (en Córdoba se utiliza un pan típico llamado telera)

. 100 ml de aceite de oliva Virgen Extra

. 1 diente de ajo

. 5 gr de sal

. 2 huevos

. Virutas de jamón

Elaboración:

Troceamos el tomate (sin piel) y pelamos el ajo.

Batimos el tomate y el ajo, añadimos el pan poco a poco para que vaya espesando.

Emulsionamos la crema añadiendo un hilo de aceite poco a poco y sazonamos.

Cocemos los huevos (10 minutos). Si al agua añadimos  sal y chorrito de vinagre evitaremos que se raje la cascara y será más fácil pelar los huevos una vez cocidos.

Una vez listo el salmorejo decoramos con el huevo duro, el jamón y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Cuanto más sencillo es un plato mayor importancia adquieren los ingredientes, por lo que se deben utilizar tomates de calidad (rojos, duros y con sabor) y seleccionar un buen jamón entre las diferentes denominaciones que existen.

Si tienes dudas no dejes de consultar en los diferentes establecimientos de “Carnes Morán”, donde encontrarás el más adecuado dentro de nuestra variedad en jamones. Si el jamón es importante, el aceite de oliva virgen extra también lo es, ya que nos dará el toque de sabor final que debe de armonizar con el jamón y el huevo. Os recomendamos los procedentes de la aceituna… arbequina y cornicabra, que generan un aceite con aroma suave de origen frutal.

Esperamos que disfrutéis de esta sencilla pero deliciosa receta y compartáis vuestras opiniones y sugerencias. ¡Estamos deseando escucharte! Nos vemos pronto.

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